Avanzar o morir en el intento
La diseñadora argentina Maru Ceballos, autora destacada de Experimenta Libros, es la responsable de un inspirador proyecto gráfico en el que se «fusiona la sabiduría ancestral con la vanguardia de la Inteligencia Artificial».
Efectivamente, gracias a una aguda reflexión sobre el estado actual del diseño y sus inherentes e inmediatos retos, Ceballos ha conseguido sacarle verdadero partido a las bondades que promete ChatGPT y que pocos han sabido aprovechar y muchos menos, explicar.
Se trata de OrbisNox, un tarot de 120 cartas deliciosamente ejecutado y cuyo inesperado paisaje visual lo desmarca inmediatamente de todo los conocido en el sector. «Cada baraja ha sido impresa con tintas especiales —incluyendo un Pantone Rojo Neón— y en papeles seleccionados para exaltar cada intención comunicacional del diseño. Cada ejemplar incluye una porción casi única del código trabajado junto a la Inteligencia Artificial, un vestigio tangible del proceso colaborativo que dio vida a esta obra», asegura Ceballos.
Concebido como trabajo de final del Máster en Diseño de la Universidad Complutense de Madrid, OrbisNox se presenta como una prueba irrefutable de las posibilidades y oportunidades que nos aguardan en al ámbito colaborativo con las IA. «El proceso fue arduo y de prueba-error en la visualización de las conceptualizaciones ya que en muchos casos hubo que repetir el proceso e, incluso, encausar a la IA para que no expresara licencias estéticas por motu proprio, para que corrigiera conceptos o resoluciones confusas y, por sobre todo, para que respetara el sistema visual establecido y las indicaciones sobre decisiones estéticas que se fueron predefiniendo
durante el proceso».
En el plano meramente estético, la propuesta de Ceballos arrasa. Una paleta de alto contraste, una simbología de carácter iconográfico y un ecosistema tipográfico sin rastros de serifas, son los ingredientes principales de una producción ciertamente única, tanto formal como conceptualmente hablando.
«Experimentar trabajando junto a esta IA ha sido una experiencia sumamente positiva. Ha demostrado ser una herramienta poderosa para resolver problemas brindando soluciones eficientes y que con guía puede realizar conceptualizaciones complejas. Sin embargo, a pesar de su capacidad y por el momento, fue necesaria la intervención del criterio del diseñador y de la influencia creativa humana en los aspectos de observación, verificación, discernimiento, y en la toma de decisiones sobre aspectos sensibles —como el comunicacional y el estético— para lograr resultados que vayan más allá de lo puramente eficiente; aspectos que, en definitiva, son los que aportaron a la pieza la calidad que una pieza de diseño requiere, aspectos que resultaron en un diferenciador por sobre la resolución técnica en bruto proporcionada por la herramienta en cuestión».


















